Viñasol es un grupo de pequeños productores, entre ellos contratistas con el firme objetivo de ayudar al desarrollo de los mismos a través del rescate de las pequeñas fincas que se encuentran amenazadas fundamentalmente por la escasa rentabilidad del cultivo y los proyectos inmobiliarios.


Viñasol está  fuertemente  comprometida con defender el histórico régimen de contratistas.

Este régimen, que ha sido de gran importancia en el desarrollo vitivinícola de Mendoza, está en peligro de extinción. Básicamente es un contrato entre “el propietario” y “el contratista” donde se acuerdan formalmente las tareas que cumple  el contratista (poda, amarra, labores de suelo, desbrotes, aplicación de químicos, etc.), y las obligaciones del productor (insumos, pago de mensualidad, etc.).